Medicina Antroposófica

SE TRATA DE UNA MEDICINA INTEGRATIVA BASADA EN LOS HECHOS Y MÉTODOS BIEN ESTABLECIDOS DE DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO DE LA MEDICINA CONVENCIONAL, PERO CON UN ENFOQUE HOLÍSTICO DE LA SALUD.

“La Antroposofía es un camino del conocimiento que se busca desde el corazón”, señalaba Rudolf Steiner, su fundador, y como tal, la Antroposofía se abre al mundo en actitud científica, pero acompañada con el calor del sentimiento, de respeto y profundo aprecio por el ser humano.

La medicina antroposófica integra la medicina convencional con la imagen antroposófica del ser humano. Comienza con un diagnostico convencional, pero incluye en la evaluación del paciente tanto los desequilibrios del cuerpo como los de las dimensiones mental y espiritual. Adopta un enfoque holístico de la salud y ofrece terapias específicas, perfeccionadas de acuerdo con los principios antroposóficos.

Utiliza medicamentos convencionales y antroposóficos. Tanto el tratamiento como el uso y selección de los medicamentos y otras terapias están altamente personalizados, y su objetivo consiste en potenciar en el paciente un «proceso de evolución» reforzando su habilidad natural autocurativa.

La medicina antroposófica fue desarrollada en 1920 por Rudolf Steiner y la doctora Ita Wegman, quién la impulsó hace más de cien años en Arlehem (Suiza)  considerándola como el arte de curar, considerando al ser humano como el centro a observar de manera individual, cada ser humano diferente conectado con la naturaleza y el cosmos.

A día de hoy goza de una amplia aceptación en la sociedad europea. Se emplea tanto en la atención primaria como clínica en más de veinte estados miembros  de la Unión Europea, y proporciona un alto grado de satisfacción a los pacientes. Emplea estrategias eficaces para la prevención de enfermedades, así como la instrucción para el autocuidado para prevenir y saber afrontar la enfermedad.

Considera que la enfermedad es la culminación de un proceso más largo. El análisis del proceso que conduce a una condición patológica es de suma importancia para poder evaluar la situación específica de un paciente en el marco de su propia vida, así como para el posterior diagnóstico y proceso terapéutico.

Evalúa la situación de la afección del paciente, teniendo en cuenta la relación de este con su entorno social y natural, incluye la dimensión mental y espiritual en la evaluación de cada paciente y el tratamiento se considera más un proceso que un cambio de estado de enfermo a sano. Un análisis individualizado y exhaustivo conduce a un tipo de tratamiento altamente personalizado; esto corresponde al empleo individualizado de medicamentos, tanto antroposóficos como convencionales, y de otras terapias.

Todos los tratamientos y terapias tienen como objetivo estimular la capacidad de autocuración del paciente, el llamado «principio salutogénico». Pone énfasis en un enfoque multidisciplinar óptimo, adaptando la utilización de terapias y medicamentos antroposóficos a la situación concreta del paciente. Hace hincapié en la responsabilidad propia, la elección y participación activa del paciente en el proceso de curación.

La medicina antroposófica la ejercen médicos con formación doble. En primer lugar, deben estar completamente calificados como médicos, y posteriormente deben cursar una formación complementaria de para graduarse como médicos antroposóficos. Se ejerce en clínicas o establecimientos multidisciplinares y los médicos antroposóficos trabajan tanto en el campo de la medicina general como en las diferentes especialidades médicas.

25 Nov 2020