Ozonoterapia – Sobre los orígenes

La primera mención acerca del ozono que aparece en la literatura científica, fue hecha por el físico holandés Mak Van Marumom en 1785. Durante experimentos en una instalación para la electrificación descubrió que al pasar un arco eléctrico a través del aire aparecía una sustancia gaseosa con olor característico, que poseía fuertes propiedades oxidantes. En 1840 el profesor de la universidad de Basilea, Suiza, Cristian Frederick Schonbein relacionó los datos de los cambios con las propiedades del oxígeno y la formación de un gas en particular, al cual llamó ozono (de la palabra griega ozein «oloroso»).

Los trabajos científicos sobre el ozono se continúan hasta llegar a la actualidad, durante este período, en 1873, Fox descubre la capacidad de este agente químico para la eliminación de microorganismos. El descubrimiento cruzó el océano hasta Norte América y en 1885, la Florida Medical Association publica primer libro de texto sobre aplicaciones médicas del ozono. En el viejo continente, se realiza en 1893 la primera instalación en Ousbaden (Holanda) para la desinfección y potabilización de aguas para el consumo humano y residuales. A la fecha de hoy en este país existen más de 3000 plantas purificadoras de agua con ozono. Zurich, Florencia y otras ciudades fueron adquiriendo estos sistemas de desinfección de aguas.

En 1911, el Dr. Noble Eberhart, jefe del departamento de Fisiología de la universidad de Loyola Chicago, en el “Manual de Funcionamiento de alta frecuencia”, indica que utilizaba el ozono para tratar tuberculosis, anemia, clorosis, zumbidos, tos ferina, asma, bronquitis, fiebre del heno, insomnio, pulmonía, diabetes, gota y sífilis.  Crea el primer centro docente universitario dedicado entre otros temas a la ozonoterapia y en Alemania, el Dr. Blass funda en 1913 la primera asociación alemana de ozonoterapia. 

El primer centro de investigación de ozono del mundo fue fundado en Cuba. En 1990 los éxitos en el tratamiento fueron publicados, franqueando fronteras, por un grupo de investigadores. Son  numerosas las evidencias científicas de la utilidad clínica del ozono que se sustentan en los diversos mecanismos de acción por los que actúa.  En 1998 aparecieron los primeros trabajos experimentales, liderados por investigadores cubanos que dilucidaron el llamado pre-condicionamiento oxidativo.

Fue el doctor Eusebi Sala-Panell quien inicia en España sus primeras experiencias con el ozono en el Hospital de Sant Pau donde era director del departamento de angiología i cirugía vascular. Empezó sus tratamientos en pacientes afectados por diversas lesiones por falta de irrigación sanguínea en las extremidades, los resultados fueron muy positivos, evitando inclusive amputaciones por falta de riego  en extremidades. Esta experiencia fue motivadora para él para seguir investigando, decidiendo viajar a Düsseldorf, donde había dos clínicas que trataban úlceras con ozono. Tras esta grata visita decidió traer la aparatología de ozonoterapia a Barcelona. Cuando Sala-Panell accedió a los tratamientos con ozonoterapia y percibiendo los resultados obtenidos se dio cuenta que necesitaba seguir investigando en esta línea.

16 Dic 2020
Categoría: Ozonoterapia